Viernes, 08 Junio 2012 16:36

“Communicating for a Change”

Valora este artículo
(0 votos)

Andy Stanley
Multnomah Books (Colorado, 2008)

“Seven Keys to Irresistible Communication” (siete claves para una comunicación irresistible) es el subtítulo de esta pequeña obra, escrita en dos partes, la primera en forma de cuento o novela corta y la segunda a manera de breve manual de predicación.

El autor es un predicador protestante norteamericano. Sin embargo, la gran mayoría de explicaciones son sumamente útiles para aplicarlas al arte del sermón o de la homilía en la Misa. Decía que la primera parte está escrita más o forma de “cuento o novela”. El autor cuenta su propia historia, cuando preocupado y frustrado porque sus prédicas no tenían el efecto esperado, decide pedir ayuda a un amigo suyo. Éste le indica a una persona que seguramente podrá ayudarlo. Y es grande su sorpresa cuando descubre que esa persona no es precisamente un pastor que dirige una exitosa iglesia, sino un chofer de camión.

Nuestro amigo termina acompañando al camionero en un largo viaje que se convierte en una ingeniosa analogía entre lo que significa dirigir un sermón y guiar el camión hacia su destino. Puede sonar un poco forzado, pero realmente no lo es. La obra es bastante ilustrativa y deja no pocas enseñanzas prácticas y útiles.

Seguidamente transcribimos un pasaje del libro traducido al castellano. Lamentablemente no existe una versión de la obra en español. Sucesivamente trataremos de agregar otros pasajes.

Ray (personaje que encarna el autor del libro), y Will (camionero) se aprestan para hacer un largo viaje en el camión de Will.

«Le pregunté adonde nos dirigíamos. “¿Por qué lo preguntas?” “No sé. Pero creo que me sentiría mejor si supiera adonde estamos yendo”. Will sonrió e hizo un gesto de confianza a Ray. “En eso consiste la siguiente lección, amigo. Es un imperativo de la comunicación que aprendí manejando camiones. Antes de ponerte en camino, escoge tu punto de llegada”. La cabina del camión era verdaderamente confortable. El timón muy suave y los asientos muy cómodos y espaciosos. “Si la gente de Meadowland (la Iglesia de Ray) se sentara en lugares tan confortables como estos los domingos, no le importaría tanto saber el objetivo”, dijo Ray. “Sí, pero derrepente se echarían a dormir”. “Eso suena sarcástico viniendo de otro predicador, aunque se trate de un caminero, –dijo Ray con una sonrisa–. Pero… ¿a qué te refieres exactamente con eso de escoger un punto de llegada?” “Se trata simplemente de esto: Siempre he pensado que un sermón, o cualquier tipo de discurso o conferencia es como un viaje. Empiezas en un lugar preciso y terminas en otro. La cuestión es, ¿llegaste exactamente adonde querías llegar? Cierto que un podría viajar sin un destino preciso, con la esperanza de encontrar algún lugar interesante, pero también es posible decidir con anticipación, antes de subir al vehículo –o al púlpito–, adónde se quiere llegar exactamente. Estoy hablando de llevar a tu audiencia de viaje, a un lugar en el que descubrirán una verdad que cambiará sus vidas”. Girándose un poco hacia su pasajero, Will continuó: “Como chofer yo podría simplemente ponerme al volante y enrumbarme sin un destino concreto. Y, eventualmente, llegar a algún lugar. Y lo más probable es que durante mi trayecto encuentre muchas cosas interesantes. Pero si no tengo un destino preciso en mis planes, entonces lo único que estoy haciendo es manejar y manejar, ¿cierto?” Ray asintió. “¿Ya ves, Ray, mi efectividad viene de tener claro hacia dónde estoy yendo y llegar allí. Predicar es exactamente lo mismo. Puedo hablar acerca de muchas cosas interesantes, y todas pueden ser válidas y ciertas. Pero si no hay un punto concreto, ni destino preciso, lo único que estoy haciendo es hablar y hablar».

(Andy Stanley, Communicating for a Change: Seven Keys to Irresistible Communication, Random House, Inc. Kindle Edition. pp. 37-38).

Visto 1722 veces Modificado por última vez en Viernes, 08 Junio 2012 17:21

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML.

Copyright © 2012 Arte de Predicar. Todos los derechos reservados.
Si deseas escribirnos puedes hacerlo desde aquí

Desarrollado por
VE Multimedios