Viernes, 08 Febrero 2013 10:03

PHC: Una parábola en un milagro (Lc 5,1-11)

Publicado en Materiales
Lunes, 26 Noviembre 2012 00:00

Lunes XXXIV del Tiempo Ordinario

Lecturas: Ap 14,1-3.4-5; Sal 23; Lc 21,1-4

El verdadero desprendimiento

Captación

Este episodio del Evangelio es una muestra del conocimiento profundo que tenía Jesús del corazón humano. Lo vemos en el templo observando a las personas. Y señala a una pobre viuda, a quien pone como ejemplo del verdadero espíritu de la caridad cristiana. El Señor se preocupa por enseñaros lo que significa "dar", pero no sólo dar de lo que tenemos, de lo material, sino "dar" de nosotros mismos a los demás.

Cuerpo

Jesús señala que esta mujer del Evangelio se acercó a las alcancías del templo y dejó allí todo lo que tenía para vivir: todo su sustento. Es decir, se desprendió de su única seguridad. Esas dos monedas no significan sólo un recurso material para abastecerse de alimento, significan toda la vida entera. Como contraparte vemos a otros que se acercan al templo y dan de lo que les sobra. Tal vez dan con generosidad, pero no dan el paso fundamental, que es en el fondo un acto de confianza en Dios. A diferencia de ellos, está la pobre viuda que pone su vida entera en las manos de Dios. Este Evangelio, por lo tanto, no es solamente un llamado al desprendimiento material, pues éste se vive de manera distinta en circunstancias distintas; es sobretodo una invitación a la confianza en Dios y al reconocmiento de que nada en este mundo puede darnos verdadera seguridad: solo Él es garantía de nuestra felicidad. [Como enseña el salmo 18: "Yahveh, mi roca y mi baluarte, mi liberador, mi Dios; la peña en que me amparo, mi escudo y fuerza de mi salvación, mi ciudadela y mi refugio." (18,2)]

Conclusión

Cabe la pregunta: ¿cómo vivo yo la confianza en Dios? Tal vez estoy demasiado apegado a seguridades terrenas y en algunos aspectos de mi vida actuo como si mi felicidad dependiese de esas seguridades. Hay momentos en los que el Señor nos pide dar un paso adelante y realizar con coraje un acto de desprendimiento, con la seguridad de que Dios es el único que no defrauda, ni abandona al hombre a su suerte, pase lo que pase.

Otras Ideas

  • "La viuda del Evangelio, al igual que la del Antiguo Testamento, lo da todo, se da a sí misma, y se pone en las manos de Dios, por el bien de los demás. Este es el significado perenne de la oferta de la viuda pobre, que Jesús exalta porque da más que los ricos, quienes ofrecen parte de lo que les sobra, mientras que ella da todo lo que tenía para vivir, y así se da a sí misma.[..] A Dios le bastó el sacrificio de Jesús, ofrecido "una sola vez", para salvar al mundo entero, porque en esa única oblación está condensado todo el amor del Hijo de Dios hecho hombre, como en el gesto de la viuda se concentra todo el amor de aquella mujer a Dios y a los hermanos: no le falta nada y no se le puede añadir nada. La Iglesia, que nace incesantemente de la Eucaristía, de la entrega de Jesús, es la continuación de este don, de esta sobreabundancia que se expresa en la pobreza, del todo que se ofrece en el fragmento." (Benedicto XVI, 8 de noviembre de 2009.)
  • Esta pobre viuda nunca imaginó que su gesto silencioso llamaría la atención del Hijo de Dios. Se nos recuerda la verdadera dimensión de los actos pequeños de amor. A veces preferimos los actos vistosos, como aquellos ricos que echan ingentes riquezas en el tesoro del templo. Pero Jesús no se fija en ellos, se fija sólo en esta pobre viudad, quien echo "todo lo que tenía para vivir".
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