Jueves, 14 Febrero 2013 00:00

Jueves después de Ceniza

Lecturas: Dt 30,15-20; Sal 1; Lc 9,22-25

¿Cargo mi propia cruz para seguir a Cristo?

Captación

La fe es una relación personal con Jesús y se expresa en el deseo libre de seguirlo. De hecho, Él dice: "si alguno quiere seguirme". El cristianismo no es una "obligación" en el sentido positivo de la palabra. Es más bien un acto de amor hacia una persona concreta, que es Jesús.

Cuerpo

Pero para seguir a Cristo es necesario cargar con la cruz. ¿Qúe significa esto? Significa que hay que estar dispuesto a morir para poder obtener la verdadera vida. Pero no es sólo la muerte física a la que algunos son llamados como acto "extremo" de amor y de fe en el martirio. A la mayoría de nosotros se pide otro tipo de muerte: muerte al egoísmo, muerte a la mediocridad, muerte a nuestro deseo de dominio y de poder, muerte a nuestras esclavitudes, como aparecer ante los demás y ser aplaudidos, o la acumulación de bienes y la búsqueda del placer como fin en sí mismo. Jesús nos pide "morir" a todas estas cosas para vivir en una dimensión completamente distinta de la existencia, un modo distinto entrar en el camino hacia la verdadera plenitud humana, que sólo se puede encontrar encontrando a Cristo.

Conclusión

¿Sé bien cuál es esa "cruz" personal que me toca cargar? ¿Estoy dispuesto a dar muerte a mis esclavitudes humanas para ser verdaderamente libre? Debemos estar atentos, puesto que nuestros egoismos se pueden esconder también bajo la forma de una vida "buena" y "tranquila", como quien dice: "no le hago mal a nadie". Pero entonces, ¿qué sentido tienen las palabras de Jesús? Pues resulta que no se le puede seguir realmente si no se está dispuesto a llevar la propia cruz.

Publicado en Ideas para hoy
Lunes, 11 Febrero 2013 00:00

Lunes V del Tiempo Ordinario

Lecturas: Gn 1,1-19; Sal 103; Mc 6,53-56

La primera y la nueva creación

Captación

Hoy la liturgia nos muestra dos fascetas de la Creación: aquella primordial que el Génesis describe de manera simbólica; y la segunda creación, la que comenzó con la encarnación de Cristo. Pero, ¿porqué ha sido necesaria esta segunda creación y en qué consiste?

Cuerpo

Sabemos que el relato del Génesis proclamado hoy sigue inmediatamente con la caida del hombre: el pecado original. Evidentemente no sabemos en qué modo exactamente ocurrió; lo importante es la verdad de la creación del mundo por parte de un Dios personal y racional, que lo crea con un propósito, y ese propósito implica de alguna manera la libertad del hombre. Fue esa libertad la que, mal usada, trajo la ruina al mundo, como de hecho ocurre hasta hoy. Pero por esa culpa fue necesaria la venida de Cristo y su acción redentora. No solemos pensar a fondo en las consecuencias devastadoras que tuvo ese pecado primigenio del hombre y, por ello, la radical necesidad de que Dios, en persona, lo redimiera y le diera la oportunidad de ser nuevamente amigo suyo. Lo que nos ha devuelto Cristo es, en parte, la posibilidad de relacionarnos con Dios y con nuestros hermanos de una manera totalmente nueva, que es la experiencia de comunión que viene del mismo Dios. Y esta esa la nueva creación que Dios realiza también en nuestra propia vida cuando acogemos al Señor y lo seguimos.

Conclusión

Se nos invita a ser parte de esta "nueva creación" siendo también nosotros "hombres nuevos". Hay también en nosotros rezagos del antiguo pecado y sus consecuencias: la inclinación al mal, los pecados concretas de la falta de amor en nuestra vida diaria. Todo ello, con la ayuda del Señor, ha de ir cediendo poco a poco y dando paso a la novedad total que es la vida cristiana.

 
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