Miércoles, 31 Diciembre 2014 19:10

Dios ve en lo secreto (esquema)

Publicado en Miércoles de Ceniza
Jueves, 18 Septiembre 2014 00:00

Jueves XXIV del Tiempo Ordinario 2014

Publicado en Ideas para hoy
Jueves, 06 Junio 2013 12:32

El verdadero poder es el servicio

«El verdadero poder es el servicio. Cómo lo hizo Él, que no vino para ser servido, sino para servir, y su servicio ha sido el servicio de la Cruz. Él se humilló hasta la muerte, la muerte en la Cruz, por nosotros, para servirnos a nosotros, para salvarnos. Y no hay otro camino en la Iglesia para seguir adelante. Para el cristiano, ir adelante, progresar significa abajarse. Si no aprendemos esta regla cristiana, nunca, nunca seremos capaces de entender el verdadero mensaje de Jesús sobre el poder»

Publicado en Citas Útiles
Miércoles, 27 Marzo 2013 23:39

PHC: Lección de humildad (Jn 13,1-15)

Publicado en Materiales
Martes, 26 Marzo 2013 00:00

Martes Santo

Lecturas: Is 49,1-6; Sal 70; Jn 13,21-33.36-38

La verdadera gloria

Captación

Si notamos, en el presente relato, inmediatamente después de la salida de Judas del recinto, el Señor Jesús pronuncia las siguientes palabras: "Ahora es glorificado el Hijo del Hombre y Dios es glorificado en él", como estableciendo algún tipo de relación entre la traición de Judas y la gloria de Cristo.

Cuerpo

En los evangelios la gloria parece estar siempre unida al abajamiento. Jesús es quien ha venido a servir y no a ser servido, lava los pies de sus discípulos, come con los pecadores; finalmente, es tratado como un delincuente y recibe de los hombres sólo insultos y traiciones. Y sin embargo, éste resulta ser el camino hacia la gloria.

Y es que para entender esto, necesitamos comprender el significado de la gloria de Jesús. Su gloria no es como la del mundo, aquella que se gana con el éxito y con el poder. Su gloria viene de la donación y del amor. Es el amor lo que conduce a la verdadera gloria, y para que éste se realice en toda su dimensión, el hombre tiene que poner su vida al servicio de los demás, dar la vida por los demás. Pero sólo Jesús conoce el verdadero significado de estas palabras. Pedro lo intenta, cree comprender. "Daré mi vida por ti", dice. Pero Jesús le anuncia su traición. Es que Pedro no ha comprendido el veradero significado de la gloria. Ve una gloria mundana, que tal vez lo enardece hasta el punto de querer dar la vida, pero se desanima ante la visión de la Cruz, de la muerte ignominiosa, humillante. Pero esa es la altura del amor de Cristo: darse por entero, humillarse por nosotros, cargar el peso completo de nuestros pecados y miserias para elevarnos a la veradadera gloria, la gloria de su amor.

Conclusión

Si buscamos la gloria del mundo, tal vez encontremos muchas satisfacciones -y tal vez no. Pero la gloria del mundo, que está reñida con el amor desinteresado y con la humildad, no conduce a la verdadera felicidad que es el amor pleno que sólo se puede encontrar en Dios. La verdadera gloria del hombre es la que nos muestra Jesucristo pasando por el trance de la muerte hasta la resurrección.

Publicado en Ideas para hoy
Jueves, 21 Marzo 2013 00:00

Domingo de Ramos (C) [Villapizzone]

Publicado en Materiales
Sábado, 09 Marzo 2013 00:00

Sábado III de Cuaresma

Lecturas: Os 6,1-6; Sal 50; Lc 18,9-14

La seguridad del pecador

Captación

Esta parábola de Jesús es bastante clara en cuanto a lo que quiere mostrar. La arrogancia del fariseo frente a la contrición del pecador. Detrás de la aparente pulcritud y rectitud puede esconderse una gran soberbia. El Señor nos enseña que la clave para ganar el favor de Dios es la humildad y el reconocimiento sereno de nuestra condición de pecadores.

Cuerpo

Pero hay algunos detalles importantes en esta parábola. Ella está dirigida a algunos que "teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás". El problama aquí no está tanto en sentirse seguro de uno mismo, lo que es algo deseable y es el principio de la libertad para poder actuar; el problema está en dónde ponemos nuestra seguridad. Aquí se trata, precisamente, de una falsa seguridad, una que se apoya no supuestos méritos y en la creencia de ser superiores a los demás, lo que es completamente falso. Es, por tanto, una seguridad ilusoria. El publicano, en cambio, se apoya sólo en la misericordia de Dios y se confía a ella al no tener ningún mérito propio sino el de ser un publicano, es decir un pecador. Al no tener nada propio de lo cual gloriarse, su seguridad entera está en el perdón de Dios, y ve que la única manera de obtener ese perdón, es arrepentirse y reconocerse necesitado de Él. Lo curioso es que el fariseo es, supuestamente, un hombre religioso, cumplidor de la ley. Pero aparentemente eso no basta. La religiosidad llena de soberbia es contraria a la naturaleza de Dios.

Conclusión

La enseñanza de esta parábola nos coloca frente a una pregunta esencial: ¿dónde ponemos nuestra seguridad? ¿En qué o en quién se apoya nuestra vida? El sentido de contrición y la conciencia de que somos pecadores y de que necesitamos del perdón de Dios es una condición esencial para poder obtener sus dondes y no caer en la trampa de la autosuficiencia.

Otras Ideas

  • El publicano salió "justificado". ¿Qué significa esto? El significado más directo y literal de esta expresión, es ser que alguien es declarado "inocente", libre de culpa. Pero, ¿puede alguien estar libre de culpa? Ciertamente, no. Sin embargo, precisamente eso es lo sorprendente del perdón divino. El perdón de Dios verdaderamente nos hace justos. No es como el perdón humano, que es siempre parcial. El perdón de Dios, cuando hay verdaderamente arrepentiemiento y propósito de enmienda, nos "justifica", nos hace inocentes ante Él. Es un perdón absoluto.
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    Publicado en Ideas para hoy
    Miércoles, 06 Marzo 2013 08:41

    Cuando se ha cometido una falta

    Cuando se ha cometido una falta, no debe confesarse, sino obstinarse en ella hasta conseguir el éxito, cueste lo que cueste; así se triunfa. (Napoleón)

    Esta frase se puede utilizar como recurso "shock". Es decir se hace una citación que a todas luces es contraria a cualquier enseñanza evangélica; contraria a la humildad, a la caridad e incluso a la racionalidad. Pero, precisamente, puede servir para ilustrar, por contraposición, la naturaleza del corazón humano cuando se corrompe por influjo de la soberbia y del afán de poder.

    Publicado en Sentencias
    Miércoles, 13 Febrero 2013 00:00

    Miércoles de Ceniza

    Lecturas: Jl 2,12-18; Sal 50; 2Cor 5,20-6,2; Mt 6,1-6.16-18

    Dios, que ve en lo secreto

    Captación

    ¿Qué significa que Dios "ve en lo secreto"? En este Evangelio se expresa claramente que estamos llamados a una relación de "intimidad" con Dios. Somos conocidos por Él hasta en lo más profundo de nuestro ser. ¿Tomamos en cuenta en nuestra relación con Dios este hecho fundamental?

    Cuerpo

    Aquí se expresa algo más que la simple "humildad" de hacer las cosas no para ser vistos sino para darle gloria a Dios con nuestra existencia. Esto es bueno, deseable y necesario para una vida espiritual auténtica. Si cedemos a los halagos del mundo, entonces "ya hemos recibido nuestra recompenza". Pero en las palabras que hemos escuchado se expresa algo que va más allá de la ascesis.

    Es la relación de verdadera "intimidad" que estamos llamados a tener con el Señor, que se basa en el conocimiento profundo que Él tiene de todo nuestro ser, pues Él "ve en lo secreto", hasta las fibras más profundas de nuestro ser. Pero, ¿nos dejamos conocer por Dios? ¿Somos realmente concientes de las implicaciones que tiene en nuestra vida ese conocimiento personal de Dios? Se trata de preguntas fundamentales, porque sólo quien se experimenta verdaderamente "conocido" por Dios, será capaz de interpretar correctamente su sed de conocerlo, de acercarse a Él en la intimidad y sostener una relación de profunda amistad con Dios, de cercanía, de encuentro personal verdadero.

    Conclusión

    Podemos preguntarnos, ¿cómo es mi vida íntima con Dios? ¿Cómo vivo mi relación con Él? La vida espiritual es un ámbito de verdadero conocimiento mutuo, en el que entramos en contacto con el Dios que nos ha creado, nos dejamos conocer por Él, y le conocemos. Lo que Dios ve, lo secreto que hay en nosotros, de este modo se va develando, pues se convierte en frutos concretos de caridad y de comunión con el prójimo, así como de amor hacia Dios y experiencia de comunión con Él.

    Otras Ideas

  • Cuán fuerte es en el hombre su tendencia a querer "ser visto" y recibir la aprobación de los demás. Este Evangelio es muy claro al prevenirnos de ese peligro latente en la vida espiritual. Es importante, por ello, el examen permamente de las motivaciones que nos impulsan interiormente a actuar de una determinada manera. El Señor propone algo muy concreto: vivir discretamente, con humildad, no esperando "ser vistos" y "ser admirados". Ello es lo que nos hace aptos para recibir el verdadero don de Dios, la verdadera recompenza.
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    Publicado en Ideas para hoy

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