Sábado, 27 Septiembre 2014 00:00

Sábado XXV del Tiempo Ordinario 2014

Publicado en Ideas para hoy
Miércoles, 24 Abril 2013 14:42

Miércoles IV de Pascua

Lecturas: Hch 12,24-13,5; Sal 66; Jn 12,44-50

El resultado de rechazar a Jesús

Captación

¿Dios castiga la indiferencia de los hombres? Muchas veces se ha dicho que Dios castiga, pero siempre en el sentido de que corrige a quien necesita ser corregido. Pero Dios no "se venga" de las injusticias cometidas por los hombres, ni de su indiferencia frente a su Palabra o frente a sus mandamientos. En realidad es el hombre quien se condena a sí mismo con sus actos.

Cuerpo

Jesús afirma que el "no juzga", porque no ha venido a juzgar sino a perdonar y a salvar. Pero para que el hombre sea salvado, se requiere de la libertad humana. Decía San Ireneo: "Dios que te creó sin tu consentimiento, no te salvará sin tu consentimiento". La verdadera "condena" viene, pues, del hombre mismo, de su indiferencia y de su rechazo de la Palabra de Dios. Por eso, quien no acepta su Palabra, es juzgado por esa misma Palabra, que es la Verdad. La Verdad se manifestará plenamente y dejará al descubierto todas nuestras mentiras e hipocrecías: ese será el verdadero juicio. No hay juicio más radical y justo que ese. Por el otro lado en cambio, quien acepta dócilmente la Palabra de Jesús, vive en la luz, "es de la luz" y recibe en herencia la promesa extraordinaria de Jesús, de que nunca perecerá y nunca caerá en las tinieblas. Así que todo se reduce a creer o no creer en la Palabra de Cristo, que es muy clara y que se nos anuncia de manera directa y sin ambajes. Y creemos no sólo con nuestra mente, sino con nuestras acciones. Creer a Jesús significa adherirse a su Palabra y tomarla como norma de comportamiento, y tomarlo a Él como modelo de vida, norma de la existencia. Quien no escucha, ya ha sido juzgado por la misma Palabra a la que no escuchó

Conclusión

¿Creo verdaderamente en Jesús? ¿Ello se expresa en mi vida, en mis pensamientos, sentimientos y acciones? El cristianismo en el fondo es algo muy pragmático. No se trata de teorías o de creer, como dice el Papa Francisco en "Dios spray", sino en escuchar y obedecer a la persona de Jesús. [En el número 2 de la Encíclica Spe Salvi, dice Benedicto XVI que el cristianismo no es una religión "informativa", sino fundamentalmente "performativa".]

 
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Miércoles, 06 Marzo 2013 08:48

Entre nosotros y el Cielo o el Infierno

Entre nosotros y el Cielo o el Infierno, está solamente la vida, que es la cosa más frágil del mundo. (Blaise Pascal)

El hombre, a causa del pecado, es ciego a la realidad de su contingencia. Millones de personas van por el mundo ocupadas en cosas inútiles y haciendo proyectos sobre su futuro, y no se dan cuenta lo cerca que están de la muerte.

 
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Jueves, 28 Febrero 2013 00:00

Jueves II de Cuaresma

Lecturas: Jr 17,5-10; Sal 1; Lc 16,19-31

El verdadero pecado del rico

Captación

En esta "parábola" dicha por Jesús lo que se produce es una verdadera "inversión" de los hechos o, si se quiere, un giro de 180 grados. Quien al principio aparece como hombre rico y feliz, en el descenlace es quien sufre tormentos. Quien al principio era pobre y despreciado, en el desenlace aparece compartiendo la dicha del Cielo y la vida eterna.

Cuerpo

¿Acaso el mensaje de esta historia propuesta por Jesús es que tiene riqueza y es feliz en esta vida sufrirá en la otra y viceversa? [lo que sería aún más claro por las palabras de Abrahám: "Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces." Ciertamente, no. El detalle está en la parte inicial. El pecado del hombre rico no está tanto en el hecho de tener bienes y disfrutar de ellos, sino en el hecho de ignorar completamente el sufrimiento de su prójimo y poner toda su confianza en los goces terrenos y pasajeros, lo cual es implícito en el relato. El juicio y la condenación recaen sobre él no por su condición, sino por su forma de vida y por los valores a los que dio el primer lugar, por encima de la compasión y de la caridad. Su fin no es sino una consecuencia de sus propias decisiones.

Conclusión

La pregunta acerca de la caridad con el prójimo es siempre incómoda, porque inmediatamente nos hace pensar en todo lo que podríamos hacer por los demás y no hacemos. Este tiempo de Cuaresma sin duda nos invita a hacer un examen de conciencia sobre este tema. Como sabemos, la verdadera naturaleza del "juicio", como decía San Agustín, es ser un examen sobre el amor.

Otras Ideas

  • Una de las cosas a las que apunta esta parábola es a ser una suerte de catequesis o enseñanza sobre la existencia del Infierno y del Cielo. No es la única vez que Jesús sugiere la existencia del Infierno y la posibilidad real de la condenación, lo que forma parte de nuestra fe.
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    Lunes, 18 Febrero 2013 00:00

    Lunes I de Cuaresma

    Lecturas: Lv 19,1-2.11-18; Sal 18; Mt 25,31-46

    Jesús se nos presenta con frecuencia, ¿lo vemos?

    Captación

    Jesús afirma "sentir" sed, hambre, frío, o ser extranjero. Es decir, el Señor se identifica con aquellos que están enfermos o son encarcelados. Se identifica con todas las formas de pobreza y de sufrimiento. Es este sediento, enfermo, encarcelado, que viene a salvarme. Así que el problema del cristianismo no es "eliminar" la pobreza humana. Es mucho más radical, pues va al origen de toda pobreza humana que es la falta de amor. [Es interesante analizar el razonamiento que muchas veces se hace en relación con la caridad. Se dice que dando un poco de limosna no realizaremos ningún cambio en el mundo, y que por lo tanto es inútil. ¡Claro que lo es! si creemos que una moneda puede cambiar el destino de la humanidad. Lo que sí puede cambiar el mundo, es el amor con el que se da y el testimonio que ello conlleva.]

    Cuerpo

    Es la pregunta fundamental de este Evangelio: ¿cuánto vivimos el amor? ¿Cuánto dejamos que nuestros miedos, egoísmos y comodidades se interpongan entre nosotros y Dios? Lo que nos está diciendo Jesús es exactamente esto; que cada vez de evitamos alguna exigencia de l caridad cristiana, es a Él en persona a quien evitamos.

    Es interesante la sorpresa de los justos: "Señor, ¿cuándo te hemos visto...?" Es la misma perplejidad que muchas veces nos impide "ver" a Jesús [El salmo 26 dice "tu rostro buscaré, Señor; no me escondas tu rostro"]. Jesús responde que el rostro del pobre y sufriente es el rostro de Dios.

    Conclusión

    Podemos encontrar miles de escusas para evitar vivir el amor. Santa Teresa de Calcuta decía que hay que vivir el amor "hasta que duela", porque es allí donde se manifiesta la verdadera caridad. Es muy fácil hacer el bien cuando no cuesta o cuando no implica ninguna renuncia.

    Otras Ideas

  • Es también importante explicar quiénes son esos "pobres" o "enfermos" de los que habla el Señor. No es un asunto que tenga que ver necesariamente con la pobreza material o la enfermedad física. ¿Quiénes son esos a los que debería prestar mi mano caritativa? Tal vez son las personas en las que menos pensamos. Esta respuesta puede ser menos obvia de lo que pensamos. A veces el Señor está "cerca" de nosotros y no nos damos cuenta.
  • Otro tema intersante de este Evangelio es que estamos en el momento del juicio final, y resulta que la "medida" de ese juicio es cuánto hemos vivido el amor. San Agustín decía: en el día del juicio te examinarán en el amor. No se toman en cuenta las buenas intenciones, o las grandes o pequeñas obras que realizamos en nuestra carrera o en nuestra vida personal, sino cuánto vivimos realmente el amor con el prójimo. Hemos de "adelantar" ese examen, haciéndolo con nosotros mismos, para no llegar desprovistos al encuentro con Dios.

  • Publicado en Ideas para hoy
    Sábado, 01 Diciembre 2012 22:55

    PHC: La segunda venida de Cristo (Lc 21,25-36)

    Publicado en Materiales

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