Martes, 05 Febrero 2013 00:00

Martes IV del Tiempo Ordinario

Lecturas: Hb 12,1-4; Sal 21; Mc 5,21-43

No basta "tocar" al Señor, hay que tener fe

Captación

En este pasaje del Evangelio hay una cosa muy clara: el Señor busca suscitar nuestra fe a través del encuentro personal con Él. La religión cristiana no es una especie de magia, en la que gracias a la realización de una serie de ritos, obtenemos un resultado espiritual. La fe cristiana es principalmente "encuentro" con una persona.

Cuerpo

Los dos casos que narra el Evangelio de hoy son muy impresionantes; pero llama particularmente la atención la actitud de Jesús para con esta mujer que, en su desesperación, quiere obtener una curación tocando el manto de Jesús. Pero, ¡oh maravilla! efectivamente "una fuerza" sale del Señor y Él se da cuenta. Pero es aquí donde viene lo interesante, Jesús no se queda tranquilo y pregunta por la mujer hasta que da con ella. Los mismos apóstoles se preguntan para qué tanto afán en dar con esta persona.

Es que el Señor sabe que la fe es necesaria. Ella tiene que "ver a Jesús", encontrarse con Él y comprender que la religión que Él ha venido a instituir no es un mero ritualismo, sino una experiencia de relación y personal. Sólo entonces Jesús puede decir a esta persona: "tu fe te ha salvado".

Conclusión

La verdadera experiencia cristiana es la que se da en el encuentro personal con Cristo. Muchas cosas podemos hacer desde el punto de vista espiritual; incluso, a través de muchas prácticas de piedad, tal vez el Cielo nos conceda algunas gracias. Pero no para eso para lo que el Señor Jesús vino al mundo. Vino a anunciar una nueva relación entre los hombres y Dios; una relación ya no dominada por el temor o por una justicia positiva y equitativa, sino por el amor, la caridad y la misericordia.

 

Publicado en Ideas para hoy

Copyright © 2012 Arte de Predicar. Todos los derechos reservados.
Si deseas escribirnos puedes hacerlo desde aquí

Desarrollado por
VE Multimedios