Miércoles, 31 Diciembre 2014 19:10

Dios ve en lo secreto (esquema)

Publicado en Miércoles de Ceniza
Miércoles, 19 Junio 2013 00:00

Miércoles XI del Tiempo Ordinario

Lecturas: 2Cor 9,6-11; Sal 111; Mt 6,1-6.16-18

¿Porqué valgo?

Captación

Lo que dice Jesús es bastante claro. Cuando hagan un bien, no lo hagan para ser vistos. Pero pensemos un poco qué es lo primero que hacemos, instintivamente, cuando logramos algo o realizamos alguna buena acción: miramos un poco alrededor de nosotros para ver si alguien nos vio. Y esto está en el ser humano, quiere ser visto, quiere ser admirado y apreciado. En el fondo del hombre subyace este deseo de ser estimado y valorizado.

Cuerpo

El problema es cuando esto último se convierte en una esclavitud. En el fondo, ese deseo de ser amado es propio del hombre porque él ha sido amado por Dios y su verdadero destino está allí. Y el amor de Dios es gratuito, ¡y esa es la gran diferencia! Dios no nos dice, como se dice a veces a los niños –equivocadamente- “sé bueno, de lo contrario no te amaré”. No. Dios da la vida por mí porque para él yo valgo infinitamente. Este descubrimiento es lo que me hace libre de la vanagloria y de la búsqueda de reconocimiento en un camino que siempre me deja vacío. Es curioso que el Señor diga: “que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha”. Es decir que esa búsqueda de reconocimiento a veces se puede dar incluso con nosotros mismos. No sólo buscamos que los demás nos admiren, sino que nos sentimos bien o mal con nosotros mismos, de acuerdo a los resultados de nuestras acciones o de acuerdo a nuestros éxitos personales, incluso cuando no son conocidos a los demás: otra vez el peligro de la vanagloria.

Conclusión

¿Porqué valgo? Esa es la pregunta que el hombre debe siempre hacerse, porque de la respuesta a esta pregunta surge la motivación para todo lo que hacemos en la vida.

 
Publicado en Ideas para hoy
Miércoles, 13 Febrero 2013 00:00

Miércoles de Ceniza

Lecturas: Jl 2,12-18; Sal 50; 2Cor 5,20-6,2; Mt 6,1-6.16-18

Dios, que ve en lo secreto

Captación

¿Qué significa que Dios "ve en lo secreto"? En este Evangelio se expresa claramente que estamos llamados a una relación de "intimidad" con Dios. Somos conocidos por Él hasta en lo más profundo de nuestro ser. ¿Tomamos en cuenta en nuestra relación con Dios este hecho fundamental?

Cuerpo

Aquí se expresa algo más que la simple "humildad" de hacer las cosas no para ser vistos sino para darle gloria a Dios con nuestra existencia. Esto es bueno, deseable y necesario para una vida espiritual auténtica. Si cedemos a los halagos del mundo, entonces "ya hemos recibido nuestra recompenza". Pero en las palabras que hemos escuchado se expresa algo que va más allá de la ascesis.

Es la relación de verdadera "intimidad" que estamos llamados a tener con el Señor, que se basa en el conocimiento profundo que Él tiene de todo nuestro ser, pues Él "ve en lo secreto", hasta las fibras más profundas de nuestro ser. Pero, ¿nos dejamos conocer por Dios? ¿Somos realmente concientes de las implicaciones que tiene en nuestra vida ese conocimiento personal de Dios? Se trata de preguntas fundamentales, porque sólo quien se experimenta verdaderamente "conocido" por Dios, será capaz de interpretar correctamente su sed de conocerlo, de acercarse a Él en la intimidad y sostener una relación de profunda amistad con Dios, de cercanía, de encuentro personal verdadero.

Conclusión

Podemos preguntarnos, ¿cómo es mi vida íntima con Dios? ¿Cómo vivo mi relación con Él? La vida espiritual es un ámbito de verdadero conocimiento mutuo, en el que entramos en contacto con el Dios que nos ha creado, nos dejamos conocer por Él, y le conocemos. Lo que Dios ve, lo secreto que hay en nosotros, de este modo se va develando, pues se convierte en frutos concretos de caridad y de comunión con el prójimo, así como de amor hacia Dios y experiencia de comunión con Él.

Otras Ideas

  • Cuán fuerte es en el hombre su tendencia a querer "ser visto" y recibir la aprobación de los demás. Este Evangelio es muy claro al prevenirnos de ese peligro latente en la vida espiritual. Es importante, por ello, el examen permamente de las motivaciones que nos impulsan interiormente a actuar de una determinada manera. El Señor propone algo muy concreto: vivir discretamente, con humildad, no esperando "ser vistos" y "ser admirados". Ello es lo que nos hace aptos para recibir el verdadero don de Dios, la verdadera recompenza.
  •  
    Publicado en Ideas para hoy

    Copyright © 2012 Arte de Predicar. Todos los derechos reservados.
    Si deseas escribirnos puedes hacerlo desde aquí

    Desarrollado por
    VE Multimedios