Jueves, 14 Marzo 2013 00:00

La mujer adúltera

Por Fulton Sheen

¡En flagrante adulterio! ¡Qué sentimientos tan repugnantes de vergonzoso entretenimiento y fisgoneo se encierran en estas palabras! Los acusadores de la mujer llevaron a ésta en medio de la muchedumbre mientras nuestro Señor se hallaba dando sus enseñanzas. Aquellos hipócritas mojigatos que la habían sorprendido in fraganti estaban ansiosos por exhibirla públicamente, hasta el punto de interrumpir el sermón de nuestro Señor. La naturaleza humana es de lo más vil cuando subraya y exhibe los delitos de los demás ante sus semejantes. La olla se cree limpia cuando puede llamar negra a la sartén. Algunos rostros reflejan una insólita alegría cuando se están regodeando con un escándalo que el corazón generoso cubriría con un velo y el corazón piadoso encomendaría en sus oraciones.

Publicado en Citas Útiles
Lunes, 11 Febrero 2013 00:00

Lunes V del Tiempo Ordinario

Lecturas: Gn 1,1-19; Sal 103; Mc 6,53-56

La primera y la nueva creación

Captación

Hoy la liturgia nos muestra dos fascetas de la Creación: aquella primordial que el Génesis describe de manera simbólica; y la segunda creación, la que comenzó con la encarnación de Cristo. Pero, ¿porqué ha sido necesaria esta segunda creación y en qué consiste?

Cuerpo

Sabemos que el relato del Génesis proclamado hoy sigue inmediatamente con la caida del hombre: el pecado original. Evidentemente no sabemos en qué modo exactamente ocurrió; lo importante es la verdad de la creación del mundo por parte de un Dios personal y racional, que lo crea con un propósito, y ese propósito implica de alguna manera la libertad del hombre. Fue esa libertad la que, mal usada, trajo la ruina al mundo, como de hecho ocurre hasta hoy. Pero por esa culpa fue necesaria la venida de Cristo y su acción redentora. No solemos pensar a fondo en las consecuencias devastadoras que tuvo ese pecado primigenio del hombre y, por ello, la radical necesidad de que Dios, en persona, lo redimiera y le diera la oportunidad de ser nuevamente amigo suyo. Lo que nos ha devuelto Cristo es, en parte, la posibilidad de relacionarnos con Dios y con nuestros hermanos de una manera totalmente nueva, que es la experiencia de comunión que viene del mismo Dios. Y esta esa la nueva creación que Dios realiza también en nuestra propia vida cuando acogemos al Señor y lo seguimos.

Conclusión

Se nos invita a ser parte de esta "nueva creación" siendo también nosotros "hombres nuevos". Hay también en nosotros rezagos del antiguo pecado y sus consecuencias: la inclinación al mal, los pecados concretas de la falta de amor en nuestra vida diaria. Todo ello, con la ayuda del Señor, ha de ir cediendo poco a poco y dando paso a la novedad total que es la vida cristiana.

 
Publicado en Ideas para hoy

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