Predicadores

Biografía y enseñanzas de los grandes predicadores.

[Tomado de: "San Bernardino de Siena", de A. G. Ferrers Howell, cap. III - Los sermones de San Bernardino (pag. 218-220).]

La fama de Bernardino en sus días se basó sobre todo en su extraordinario poder como predicador; de hecho, es una gran fortuna poseer un gran número de sus sermones, los que nos dan una idea bastante clara de cómo era su predicación. Pero antes de abordar sus sermones desde una perspectiva general, puede ser muy interesante citar algunos pasajes que nos dan su visión concreta acerca de la predicación y de los predicadores.

Lunes, 09 Diciembre 2013 12:01

El incansable Edward Manning

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[Les presentamos a continuación un artículo escrito hace siglo y medio en el New York Tomes acerca de la figura del Card. Manning. En su mayoría el contenido es anecdótico y no se refiere directamente a aspectos relacionados con el arte de la predicación. Pero está muy bien escrito y resulta un cuadro muy pintoresco de la época sobre tres figuras excelentes de la oratoria mundial. Así que vale la pena. Algunos comentarios sugerentes relativos a la oratoria sagrada los comentamos entre corchetes]

La fuerza del Cardenal Manning como predicador

En qué se asemejan él, Mr. Gladstone y Horatio Seymour y en qué se distinguen claramente

Londres, 27 de octubre.— Entre la media docena de personajes a los que uno quisiera ver durante una estadía en Inglaterra no puede no mencionarse al Cardenal Manning. Se podría dejar fuera al Cardenal Newman y a Ruskin, tal y como el mismo Carlyle fue obviado durante su vida –pues estos tienen para nosotros una personalidad que se deja ver toda en el papel impreso, la cual en todo caso podría únicamente ser señalada o destacada en algo —o incluso debilitada— por una aparición del personaje mismo. Pero tal vez hay otros, no potencialmente más grandes que estos, a los que uno necesariamente tendría que ver si quisiera conservar una memoria viva de su generación. Presumo que la mayoría de personas incluiría a la Reina en esa lista, en parte porque se trata de una gran figura histórica en estrecho contacto con medio siglo de acontecimientos, pero sobre todo porque es un espectáculo tan raro como un trébol de cuatro hojas. Luego están Gladstone y Bright, cuyos títulos habría que considerar incontestablemente. Luego quedan un par de vacantes para llenar con gustos personales y luego el Cardenal Manning, el cual no puede quedar fuera.

Miércoles, 27 Noviembre 2013 00:00

Maturin, el predicador (parte III)

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[Parte 1]

[Parte 2]

El padre Maturin era de gran ayuda con quienes eran probados con dificultades intelectuales y morales contra la fe cristiana. Y también aquí, como en el caso de la resistencia al mal, animaba a una confianza positiva en Dios antes que a centrar toda la atención en las dificultades mismas, considerando que muchas de ellas están más allá de nuestra capacidad mental y pertenecen al universo de Dios, y por lo tanto no pueden ser resueltas en esta tierra. Nos encontramos con dos clases de dificultades: las que proceden de nuestra vida interior y las que vienen de afuera. Miremos las segundas... Ellas convierten nuestra vida en una prueba, un examen: y la última gran tormenta será siempre la peor de todas; pero si logramos atraversar las otras, lograremos también superar la última.

Martes, 03 Septiembre 2013 15:17

Maturin, el predicador (parte II)

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[Parte 1]

Su brillante capacidad intelectual poseía algo de esa incertidumbre que usualmente asiste a aquellos que poseen el don de la verdadera inspiración. En algunas oportunidades su musa [la inspiración] rehuía su llamado abandonándolo a palabras relativamente blandas, aquellas que usan los hombres y mujeres cuando aun no son conscientes de las más grandes verdades y sin embargo se ven obligados a hablar de ellas. Algunas veces un mero accidente era suficiente para desanimarlo y al tiempo algo igualmente casual podría reavivar nuevamente el fuego de su elocuencia. Poseía esa impresionabilidad propia de los irlandeses que muchas veces es indicativo de un brillante intelecto.

Martes, 05 Marzo 2013 11:40

Maturin, el predicador (parte I)

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El contraste entre la notoriedad y la fama real es un tema que puede alimentar mucho la reflexión. Ambas coinciden en los grandes nombres de la historia. En Shakespeare y Milton, en Pitt y Fox, en Galileo y Newton, la calidad de la fama coincide con su volumen -su mucho reconocimiento. Pero entre la masa de hombres y mujeres que conocemos sucede de manera diversa -especialmente en nuestros días, en que la propaganda es tan común y tan efectiva para crear notoriedad periodística. Los nombres que todo lector del Daily Mail conoce en realidad no pertenecen su mayoría a los más grandes personajes. Los hombres de alta calidad no son condescendientes con el arte de la auto-propaganda. Ellos ejercitan sus dones de manera espontánea y con poco interés en el reconocimiento público. Por lo que el hombre de genio suele tener un círculo relativamente pequeño formado por aquellos a quienes su trabajo afecta directamente. El escritor tiene sus lectores, el artista sus seguidores y admiradores, el predicador su audiencia. Ese círculo siente hacia él lo que ninguna persona siente hacia el más notable de sus charlatanes; pero para la mayoría de sus conciudadanos su existencia es poco conocida, hasta que alguna circunstancia accidental ponga su genio a la luz de la opinión general.

 

Por John Bishop

[John Henry Newman, (Londres, 21 de febrero de 1801 - Birmingham, 11 de agosto de 1890) fue un sacerdote anglicano convertido al catolicismo en 1845, elevado más tarde a la dignidad de cardenal por el papa León XIII y beatificado en el 2010 en una ceremonia que presidió el Papa Benedicto XVI en el Reino Unido. El presente artículo se refiere de manera específica a la predicación de Newman, conocida en su tiempo por su inteligencia genial y su gran habilidad para penetrar la realidad humana en sus dimensiones psicológica y espiritual].

Una de las cosas más impresionantes en relación con la vida de Newman es la predicación brillante que dio semana tras semana por casi dos décadas luego de su ordenación. Desde su nombramiento en su primera parroquia de San Clemente en 1824 hasta su sermón de despedida a la parroquia y amigos en Littlemore Oxford, en 1843, predicó más de mil sermones.

Sábado, 28 Julio 2012 00:00

San Agustín de Hipona (354-430)

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San Agustín, Obispo y Doctor de la Iglesia ha sido considerado siempre una de las figuras más prominentes de la Iglesia Católica. Su extraordinaria inteligencia, su facilidad de palabra y su prolífera obra literaria, pero sobre todo su amor a la Iglesia y su testimonio de santidad, lo convierten en un verdadero modelo para los ministros del Evangelio y para cualquier cristiano.

Tal vez su más conocida obra son sus “Confesiones”, que comenzó a difundirse ya durante su vida. Él mismo afirmaba que el motivo por el que gustaba tanto esa obra, era que a la gente gusta mucho “deleitarse con los pecados ajenos”. Lo cierto es que dicho libro ha acercado a cientos de personas a Dios. Está escrito con un lenguaje poético y al mismo tiempo cercano y directo. Aunque está escrito con un estilo particular –en forma de una “confesión” autobiográfica–, refleja una prosa-retórica y una expresividad extraordinarias, la misma que se ve en sus sermones y en todos sus escritos.

Fray Antonio de Montesinos fue un misionero y fraile dominico español que se hizo famoso entre otras cosas por sus enardecidos sermones en la isla La Española, en los que defendió los derechos humanos de los Indios y denunció los abusos de los que eran objeto por parte de muchos de los conquistadores españoles. En realidad, es probable que Montesinos no hubiera sido tan conocido hoy en día si no fuera por los dos sermones que pronunció por encargo de la orden dominica el 21 y 28 de diciembre de 1511. En todo caso, ellos solos, por su fama y por su fuerte contenido, lo hacen merecedor de ser nombrado aquí.

Viernes, 08 Junio 2012 15:53

Fulton Sheen (1895-1979)

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Peter John Sheen, conocido como “Fulton” (apellido de soltera de su madre), fue un Arzobispo americano, conocido mundialmente por su gran oratoria y por sus numerosas apariciones en radio y televisión. Su causa de canonización, abierta en el año 2002, sigue su curso en la Congregación para las Causas de los Santos, por lo que actualmente es considerado Siervo de Dios.

Viernes, 08 Junio 2012 15:43

San Juan Crisóstomo (347-407)

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Junto con San Basilio y los dos Gregorios (Niceno y Nacianceno), San Juan Crisóstomo es uno de los grandes padres de la Iglesia de oriente, representante de la llamada “Escuela de Antioquía”. Por su extraordinaria retórica, fue llamado con el apelativo de “boca de oro”, de donde viene el nombre griego de “Crisóstomo”.

De padres cristianos, estudió retórica bajo Libanius, uno de los más grandes oradores de su tiempo. Fue éste quien descubrió en Crisóstomo sus extraordinarias cualidades como orador. Su juventud transcurrió al estilo monástico en su propia casa, y luego de la muerte de su madre, mujer de gran virtud cristiana, por el año 374, se dirigió al desierto, donde vivió como anacoreta, a pesar de tener un precario estado de salud. Precisamente, su debilidad física lo forzó a regresar a Antioquía en el año 386, donde fue ordenado diácono y, cinco años después, sacerdote. En el año 397 fue elegido Obispo de Constantinopla, cargo que le comportó muchos sufrimientos y enemistades, en parte debido a su firmeza en defender la verdad y denunciar el mal públicamente. Murió en fama de santidad en el año 407.

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