Martes, 03 Septiembre 2013 15:17

Maturin, el predicador (parte II)

[Parte 1]

Su brillante capacidad intelectual poseía algo de esa incertidumbre que usualmente asiste a aquellos que poseen el don de la verdadera inspiración. En algunas oportunidades su musa [la inspiración] rehuía su llamado abandonándolo a palabras relativamente blandas, aquellas que usan los hombres y mujeres cuando aun no son conscientes de las más grandes verdades y sin embargo se ven obligados a hablar de ellas. Algunas veces un mero accidente era suficiente para desanimarlo y al tiempo algo igualmente casual podría reavivar nuevamente el fuego de su elocuencia. Poseía esa impresionabilidad propia de los irlandeses que muchas veces es indicativo de un brillante intelecto.

Publicado en Predicadores

Copyright © 2012 Arte de Predicar. Todos los derechos reservados.
Si deseas escribirnos puedes hacerlo desde aquí

Desarrollado por
VE Multimedios